viernes, 9 de diciembre de 2016

Las ´noches de trabajo espiritual´ ~ Atman NItyananda


Las ´noches de trabajo espiritual´

En el de camino espiritual (y especialmente durante los primeros años ) hay las llamadas ´noches de trabajo espiritual´. Es cuando no tenemos ánimo ni ganas de practicar e inventamos justificaciones para no practicar, no hacemos nuestro Sádhana diario y empiezan a surgir dudas sobre el camino (de seguirlo o no), hay pereza, resistencia etc. Es cuando no hay luz, claridad, entusiasmo y experiencias lucidas o positivas.

Para superar un estado de ´noche de trabajo espiritual´ hay que hacer un Restart y empezar el camino como si fuera por primera vez. En los primeros años quizá haga falta recurrir a esto a veces para superar la resistencia del ego que nos dirá que abandonemos el camino espiritual ya que no podemos conseguir un cambio grande o espectacular -según las fantasías del ego. Este Restart funciona de verdad, porque cuando empezamos de nuevo no permitimos ni damos espacio al ego a que nos diga que no hemos progresado mucho -ya que ahora empezamos!. Y con empezar ahora la vida espiritual no surge tema alguno de progreso o no progreso!

Busca también refugio a la compañía de maestros iluminados o aspirantes avanzados. Haz sadhana al menos por quince días en ashrams (centros espirituales) de grandes maestros o aspirantes avanzados y si esto no es posible por dos o tres días tan a menudo como sea posible.

Si no puedes practicar, estudia diariamente por mucho tiempo (dos, tres, cuatro horas..) textos sagrados y libros espirituales tratando de estar autoconsciente. Es decir, tratando de ser consciente de sí mismo, consciente del espacio silencioso interior.

Intenta ser consciente de tí mismo en cada momento, en cada acción mundana, sea la que sea. Cuando cepillas tus dientes, cuando barres el suelo, cuando desayunas, cuando caminas etc...

Puedes también plantear diariamente (por la mañana y por la noche o en cualquier hora está conveniente para tí) un programa espiritual solo por unos minutos. Por ejemplo, un tipo de meditación, Japa nama (repetición de mantra), Pranayama (ejercicios respiratorios), unas Asanas de Hatha yoga por solo quince minutos. No aumentes el tiempo de la práctica hasta que estés muy acostumbrado a lo que haces, es decir, hasta que la practica sea parte de tu rutina diaria, como el desayuno y la cena. No te preocupes por los resultados y no busques por resultados espectaculares.

Si haces regularmente por dos meses estos quince minutos de práctica ya habrás fortalecido tu voluntad y habrás ganado la resistencia del ego (de abandonar la práctica diaria). Además, tendrás ya una comprensión mayor de lo que practicas y de los obstáculos y las dificultades relacionados con la práctica. Cuando la práctica diaria se haya convertido en hábito (positivo en este caso) podrás aumentar el tiempo por unos pocos minutos. Por ejemplo, aumenta el tiempo por solo cinco minutos más, en total veinte minutos por cada sesión, y así sucesivamente. Cuando te hayas establecido en los veinte minutos de práctica aumenta el tiempo de la práctica cinco minutos más por unos meses.

Hay que usar y desarrollar tu inteligencia y tu discernimiento para encontrar maneras de superar todos los trucos que el ego una y otra vez te pondrá para engañarte y hacerte abandonar la vida divina por los efímeros placeres sensuales llenos de sufrimiento y enfermedades.

Todos los santos y los iluminados tuvieron dificultades y adversidades pero las superaron gracias a su paciencia, perseverancia, determinación, autoconfianza, coraje, tenacidad, resistencia y fuerza de voluntad.

Nunca te desesperes, aunque aparezcan en tí pensamientos y emociones de desesperación. Toma coraje una y otra vez, ora, pide a tu Ser íntimo y a la Madre Divina y recibirás lo que necesitas. 
Sigue practicando aunque haya dificultades y adversidades y al final conseguirás liberarte de las ilusiones y los engaños del ego y vivir en plena libertad, paz y dicha eternas e infinitas. Esto es tu derecho y tu destino final. Sé un héroe espiritual, como Teseo, Hércules, Pitágoras Plotinus, Jesucristo, Francisco de Asís, Buddha, Aivanhov, Sri Aurobindo, Sri Nisargadatta, Swami Sivananda, Amma y muchos más que han logrado la autorealización o iluminación.