martes, 22 de diciembre de 2015

Meditación diaria en el amor, la pureza y la paz \ Atman nityananda

Meditación diaria en el amor, la pureza y la paz

Esta meditación se puede practicar en nuestras meditaciones de mañana y tarde por 5 minutos o más, según nuestra conveniencia.

A propósito, he puesto el verbo «soy» después de las afirmaciones positivas de amor, pureza, paz -que son cualidades de nuestra verdadera naturaleza. Porque si pongo el ´soy´ primero diciendo: "Yo soy pureza", etc., inconscientemente y debido al funcionamiento habitual de la mente egotista, afirmo que ´Yo (como ego) soy la pureza, el amor y la paz´ es decir, afirmamos que estas son características de la entidad cuerpo-mente egoísta que pensamos que somos, pero no es así. Al contrario cuando digo ´Pureza soy´,´Paz soy´, ´Amor soy´, afirmo que el amor, la paz y la pureza en sí mismas son mi identidad. Entonces para que quede más claro que estas cualidades no tienen nada que ver con el ego y con nuestra naturaleza inferior y que, al mismo tiempo, nos desidentifiquemos del ego, de la mente y del cuerpo, negamos primero nuestra naturaleza inferior y luego afirmamos nuestra naturaleza divina. (Vease más abajo).

Al decir las afirmaciones hay que sentir las palabras y no solo repetirlas mecanicamente. Ayuda mucho si llevamos de nuestra memoria experiencias pasadas de amor y paz. Y que no olvidemos que en la meditación (y no sólo en la meditación sino en cada momento) lo más importante es ser consciente del espacio silencioso interior.

Pureza soy, Paz soy, Amor soy
Om pureza, Om paz, Om amor
OM, OM, OM!

La podemos hacer también mezclada con la negación de la naturaleza inferior:

No soy el cuerpo, No soy la mente, No soy el ego
Pureza soy, Paz soy, Amor soy
Om pureza, Om paz, Om amor
OM, OM, OM!


Para obtener resultados positivos hace falta regularidad, perseverancia, paciencia, fe, vigilancia, concentración, observación y discernimiento.

Normalmente, para que todo lo que empezamos a practicar a diario forme parte de nuestra conciencia, se necesitan al menos seis meses. Es entonces cuando empezaremos a observar cambios en nuestro ánimo de meditación y en nuestra mente.

Por supuesto, para que esta meditación así como cualquier tipo de meditación provoque un gran cambio en nuestra mente y psicología, tiene que ser practicado durante años junto con otras prácticas y junto con el desarrollo de la discernimiento, del desapasionamiento, de la voluntad, de la determinación, de la concentración y del desapego.

Os sugiero que comience esta meditación con las oraciones de la entrada
Oraciones por la Paz Mundial

Paz, amor y armonía